Qué son las dificultades de aprendizaje y qué debemos hacer si detectamos desde casa.

por | Jul 8, 2019 | actualidad, nosotros, servicios | 0 Comentarios

¿Porqué les cuesta aprender?

 

 Las dificultades de aprendizaje suponen entre un 10 y un 15% de la población escolar y de las consultas en especialistas, pese a lo que se pueda pensar, no suponen solo problemas escolares sino que en la mayoría de los casos, estas dificultades se extienden con el paso del tiempo al ámbito de las dinámicas familiares, al estado emocional de los niños y a su conducta. 

 Por este motivo, resulta fundamental detectarlas a tiempo, a partir de los 7 o 8 años se pueden realizar valoraciones psicopedagógicas adecuadas que sirvan para determinar un diagnóstico certero que paute una intervención guiada por profesionales. 

Entre las dificultades de aprendizaje más comunes están, la dislexia, el TDAH con afectación en el aprendizaje, el trastorno especifico del lenguaje o la disgrafía, entre otros. 

Resulta fundamental guardar la calma desde la familia y antes las primeras sospechas, hablar con su profesor, con el orientador y/o con el pediatra que les guiará sobre el especialista al que acudir. Normalmente los psicólogos o psicopedagogos realizan las valoraciones psicopedagógicas con pruebas estandarizadas y derivan a neurología pediátrica en caso de necesitar un diagnóstico médico. 

Una vez que se tiene el diagnóstico, y dependiendo siempre de cada caso, se suele comenzar una intervención que dependerá del caso y de las dificultades detectadas, en ocasiones se trabaja de manera más intensiva con más sesiones semanales, en otras ocasiones se realizan sesiones sueltas con pautas para padres o en otras ocasiones se recomienda tener a una persona en casa para externalizar el trabajo, todo dependerá de cada familia, de sus necesidades y de su momento vital. Cada familia es única y nunca se deben aceptar intervenciones estándar. 

En todo el proceso de trabajo con las familias con niños con DEA, resulta esencial mantener una comunicación fluida y un trabajo coordinado entre el colegio, la familia y los profesionales externos para garantizar la adecuada consecución de los objetivos pautados. 

Cuando los niños comienzan a ver que sus habilidades para el aprendizaje mejoran, cuando empiezan a sentir que leen mejor, que escriben con menos faltas, que comprenden más cuando leen, que no se pierden tanto en clase, etc., su estado emocional mejora también, se sienten con más ganas de ir al colegio, de aprender, de trabajar y no suelen rechazar las ayudas, al tiempo, se comienzan a notar mejoras en las dinámicas familiares, se reducen los conflictos, mejoran las relaciones y los padres parecen comprender mejor a sus hijos. 

Compartimos con vosotros este documento donde explicamos mejor cuáles son las dificultades de aprendizaje. Lo importante es pedir ayuda cuándo detectemos que algo está fallando y no esperar a que los niños sigan acumulando frustraciones en relación a sus estudios. 

Os informamos de todo lo que necesitéis en nuestro centro. 

 

 

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